Producción de Artesanías
La producción artesanal ha ido captando valor comercial, conforme al crecimiento del mercado turístico tanto nacional como internacional y formaliza, hoy más que nunca, un recurso económico de nuestro Patrimonio Cultural.
El CFI, a través de una activa cooperación con el sector Artesanías y el desarrollo de las economías regionales, percibe su problemática, la cual condensa importantes connotaciones sociales: distingue las redes en las que están inmersos, las posibilidades de acceso a la educación, a la salud, al conocimiento, los mecanismos socio-económicos y de producción, las estrategias simbólicas, los modos de vida y las expectativas de los artesanos.
El complejo escenario, que el artesano de hoy debe enfrentar, le presenta nuevos obstáculos y oportunidades, pudiendo mejorar su posición, si avanza en la incipiente articulación con áreas de la economía dinámicas como el turismo y el comercio internacional.
Este esfuerzo, exige a los artesanos a mejorar sus productos en diferentes aspectos: explorar otros usos, adaptarlos al consumidor urbano y a nuevos hábitos de consumo planteados por el mercado exterior, rescatar el aprovechamiento sustentable de los materiales de su entorno natural, incorporar nuevas imágenes, nuevas herramientas y sumarle el valor agregado a través del uso de los parámetros de comunicación. El gran desafío reside en adoptar procedimientos de calidad e innovación sin perder la herencia cultural con el objetivo de mejorar su competitividad.